GEOGRAFÍA
La mayor parte del territorio de España está integrado, junto con Portugal y Andorra, en la unidad geográfica de la península Ibérica, situada en el extremo suroccidental de Europa. Comprende, además, un conjunto de terrenos insulares como los archipiélagos de Canarias y Baleares, otras islas menores y las localidades de Ceuta y Melilla, situadas en el norte del continente africano.
Su superficie total de 506.030 kilómetros cuadrados sitúa a España entre los 50 países más extensos del mundo. Los territorios peninsulares comprenden una superficie de 493.514 kilómetros cuadrados; además de los archipiélagos de Baleares 4.992 kilómetros cuadrados, de Canarias 7.492 kilómetros cuadrados y de las ciudades de Ceuta y Melilla con 32 kilómetros cuadrados.
POBLACIÓN
La población residente en España ha superado la cifra de 47 millones de habitantes. En concreto, y con datos a 1 de enero de 2012, en España residen 47.190.493 personas, de las cuales 5.598.691 son de nacionalidad extranjera. Por sexos, el 51% de la población residente en España son mujeres y el 49% varones. Por edades, el 15,5% de los empadronados tienen menos de 16 años, el 43,3% tienen entre 16 y 44 años y el 41,2% más de 45 años.
ORGANIZACIÓN DEL ESTADO
La Constitución Española de 1978 es máxima ley escrita del ordenamiento jurídico de España, donde se regulan los deberes y los derechos fundamentales de los ciudadanos así como la forma y la estructura del Estado. El artículo I de la Constitución proclama que España se constituye en un Estado social y democrático de derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Establece además que la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, y que la forma política del estado español es la Monarquía parlamentaria. La Constitución recoge una extensa relación de derechos fundamentales y libertades públicas de todos los ciudadanos y consagra el Estado de las Autonomías.
La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. El Rey, en su condición de Jefe de Estado, simboliza la unidad y permanencia del Estado, ejerce una función arbitral y moderadora del funcionamiento regular de las instituciones y asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales.
Al Gobierno le corresponde la función ejecutiva y la iniciativa de la actuación legislativa. El Gobierno dirige la política interior y exterior, la administración civil y militar y la defensa del Estado. La organización interna del Gobierno hace que sobresalga la figura del Presidente del Gobierno, hasta el punto de poder hablarse en el caso del régimen constitucional español de un régimen de Primer Ministro.
El órgano colegiado del ejecutivo es el Consejo de Ministros, formado por el Presidente, el Vicepresidente o Vicepresidentes y los Ministros. Se reúnen habitualmente cada semana. El Gobierno actual está compuesto por el Presidente del Gobierno, tres Vicepresidencias con cartera ministerial y 17 ministros en total. Más de la mitad de los Ministerios están ocupados por mujeres.
LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS
La Constitución de 1978 reconoció y garantizó el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran la nación española y la solidaridad entre todas ellas. La organización territorial del Estado se compone de diecisiete Comunidades Autónomas y de dos Ciudades Autónomas (Ceuta y Melilla) con la consiguiente redistribución del poder político y administrativo entre las instancias centrales y las autonómicas.
Cada Comunidad Autónoma tiene su Estatuto de Autonomía, aprobado por ley orgánica, que es la norma institucional básica de la Comunidad y regula aspectos esenciales como la organización y el funcionamiento de su Parlamento y de su Gobierno, las competencias que la Comunidad asume, su administración, las señas de identidad y los hechos diferenciales tales como la lengua o el derecho civil, y las relaciones con el Estado y con otras Comunidades Autónomas.
España posee una gran diversidad cultural y esto también se refleja en la variedad de lenguas que se hablan en el país. El idioma oficial es el castellano. En algunas Comunidades Autónomas existen otras lenguas como el catalán, el valenciano, el gallego o el euskera que son también oficiales en sus respectivas Comunidades.
EL ESPAÑOL Y LAS LENGUAS DE ESPAÑA
La Constitución establece en su artículo 3º que el castellano es la lengua española oficial del Estado y que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en sus respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. Asimismo, establece que las distintas modalidades lingüísticas de España constituyen una riqueza y un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección. Por primera vez en la historia de España se reconoce el derecho de las Comunidades Autónomas del País Vasco, Galicia, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana a utilizar su lengua (euskera, gallego, catalán y valenciano), sin menoscabo de la castellana o española.
El español es una lengua en crecimiento prácticamente desde el siglo XVI, y con el tiempo no ha dejado de extenderse. A finales del siglo XIX había unos 60 millones de hablantes. Cien años después, el español, con casi 400 millones, es la segunda lengua más hablada del mundo, tras el chino mandarín. En la actualidad, es el idioma oficial de una veintena de países del mundo y una de las tres lenguas que habitualmente se consideran oficiales y de trabajo en múltiples organismos internacionales.